Cirugía de la nariz

La Rinoplastia es una cirugía que consigue reducir o aumentar el tamaño nasal, cambiar la forma de la punta, rebajar o aumentar el dorso, modificar el ángulo nasolabial. 

La rinoplastia es uno de los procedimientos más realizados de la cirugía plástica y es seguramente el más complejo.

Se realiza bajo anestesia general y se puede realizar por vía cerrada (por dentro de la nariz) o por vía abierta, quedando en este caso una pequeña cicatriz apenas perceptible en la base de la nariz (columela). Dependiendo de su caso, se le realizará una u otra técnica. La cirugía suele durar entre 1.5 y 2 horas y después se coloca una escayola o una férula de material termoplástico y unos tapones en los orificios de la nariz.

Durante los 3-4 días posteriores a la cirugía de la nariz, el paciente debe dormir con la cabeza ligeramente elevada. Es normal la aparición de pequeños hematomas alrededor de los ojos e hinchazón de la cara durante los primeros días, que se resuelven a lo largo de una semana. Los tapones se retirarán en consulta a las 48 horas y la férula a los 7-10 días. El postoperatorio no suele caracterizarse por ser doloroso.

 

Cada rinoplastia es un caso diferente que debe evaluarse con detenimiento. No se trata únicamente de reducir o aumentar el tamaño de la nariz, sino de adaptarlo a las facciones y características propias de cada persona